La franquicia social pretende llevar las estrategias, metodologías e instrumentos del sistema de franquicias, ya probados en la práctica, a proyectos sociales exitosos y convertirlos en lo que ya se encuentra caminando en este país del cono sur: la franquicia social, explica Marcelo Cherto, presidente del Instituto Franchising.
De acuerdo con un análisis del consultor Cherto, la franquicia social, que también es llamada clonaje social, constituye el mecanismo más eficaz y efectivo para hacer redes de proyectos sociales con éxito.
Algunos de los proyectos que funcionan en Brasil y pueden implementarse en otras naciones como México, se encuentran en los siguientes sectores:
- Guarderías para niños de padres de escasos recursos, en donde reciben educación de calidad, así como cuidado nutricional y médico
- Capacitación técnica para jóvenes de bajos recursos, con el fin de que se conviertan en ciudadanos productivos
- Escuelas de informática que se establecen en prisiones, poblaciones indígenas, las cuales enseñan a la gente cómo usar una computadora
- Apoyo y creación de estrategias de distribución para las artesanías y manualidades de las comunidades de artesanos en varios estados
- Creación de fundaciones junto con instituciones privadas, como es la Tecnología Social, del banco de Brasil, que distribuye computadoras a todas las escuelas públicas del país
En México, ya se están desarrollando las primeras franquicias sociales, bajo la asesoría de la consultora Gallástegui Armella. La franquicia social es un sistema inédito sin fines lucrativos, sujeto a perfeccionamiento, cuestión que debe ser tomada en cuenta. Es fundamental poner atención a los costos para que el proyecto tenga una vida larga y coseche muchos frutos.




