Las personas pasan en promedio, el equivalente a seis días y medio lavando ropa, de ahí surge la oportunidad para reinventar y darle valor a un negocio: la lavandería.
Este modelo plantea la idea de proporcionar el servicio de lavado, planchado y tintorería a personas que laboran largas jornadas de trabajo; para ello hay que entrar en contacto con las empresas preocupadas por la calidad de vida de sus empleados y que buscan mantenerlos contentos. De esta manera se puede elegir un día a la semana para llevar a cabo un “Laundry Day” exclusivo para el personal de cierta compañía.
Consiste en que los empleados llevan su ropa al trabajo, se toma nota de las especificaciones y se entrega en el mismo día.
Un plus sería dar un descuento del 30% del costo respecto a la tarifa normal, apostando por el volumen y asegurar a la clientela.




