Cada dos meses, sin excepción Michael Domit se toma un tiempo para platicar con sus colaboradores con el objetivo de escuchar sus problemas, identificar sus habilidades, impulsar sus virtudes y trabajar en sus defectos. “¿Qué necesitas, qué quieres y qué harás para lograrlo?”, les pregunta a cada uno de sus 70 empleados, los escucha y pone atención a lo que le dicen, esperando también resultados por parte de ellos.
Así, al ser un líder alcanzable, Domit consiguió motivar a sus trabajadores, logrando que asumieran el proyecto como propio y, en definitiva, impulsar el crecimiento de su empresa, El Santuario, hotel que cuenta con 64 suites y el spa más lujoso de América Latina.
Michel Domit no solo habla, actúa, construye día a día el compromiso de sus empleados con base en tres factores fundamentales: un equipo formado por líderes, una clara estructura de trabajo y, comunicación fluida entre todas las partes de la compañía.
La belleza del lugar, el valor de la tierra y se fe en el proyecto fueron las razones que le permitieron a Domit convencer al socio o cliente más desconfiado.
“Vence el miedo al qué dirán y ten seguridad en ti mismo, porque cuando estás convencido, no habrá nada ni nadie que te limite”, aconseja.




